SANTAS MISIONES POPULARES

PARA UNA MISIÓN PERMANENTE

 

Un nuevo Pentecostés en la diócesis de Jalapa

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Convocatoria de Monseñor Julio Cabrera Ovalle

a la Misión Continental

 

Adviento de 2009

 


 

 

 

 

SANTAS MISIONES POPULARES

PARA UNA MISIÓN PERMANENTE

 

Un nuevo Pentecostés para la diócesis de Jalapa

 

Queridos hermanos y hermanas:

Los saludo en el nombre de Jesús, nuestro Señor, y deseo "que la gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre y   la comunión del Espíritu Santo estén con todos ustedes" (cf. 2 Cor 13, 13).

Es mi deseo muy sentido compartir estas reflexiones pastorales, fruto del trabajo realizado recientemente en la décima sexta Asamblea Pastoral Diocesana y en el que veo un llamado del Señor de la historia para vivir un nuevo Pentecostés que nos renueve en el seguimiento de Jesucristo y en la misión permanente de su Iglesia.

1.   Una realidad con sus luces y sombras que debe cambiar

En nuestro Proyecto Pastoral Diocesano 2005-2014 (PPD), constatamos una realidad con sus luces de esperanza, pero también con sombras que amenazan la vida de nuestros pueblos.

Nos indigna la extrema pobreza y exclusión alarmante de miles de hermanos nuestros, evidenciados en los rostros de familias desintegradas; de campesinos pobres y mujeres subempleadas y explotadas; de víctimas de desastres naturales y multitudes sin vivienda; del triste panorama de una tierra devastada y destrozada. Influye negativamente en nuestros pueblos la prostitución, el alcoholismo, la drogadicción, la pornografía y el consumismo.   Como hechos de más reciente origen: señalamos las víctimas del narcotráfico; la desnutrición, el maltrato y prostitución infantil; la violencia intrafamiliar, multitud de niños sin acceso a la escuela, jóvenes desempleados, grandes flujos de emigrantes y ríos de deportaciones masivas.   Vemos con dolor a personas excluidas de los servicios de salud y manipuladas por las promesas políticas no cumplidas; a víctimas de la inseguridad, discriminación, violencia, secuestros y extorsiones (Cf. PPD 152).

No obstante esas sombras que amenazan la vida de nuestros pueblos, observamos con admiración y esperanza la tenacidad de hombres y mujeres, jóvenes y niños que no se acobardan; que su fe los mantiene de pie; que luchan con su confianza puesta en Dios Padre misericordioso; que saben cobijarse como Juan Diego en los pliegues del manto de la Virgen María bajo su maternal protección (Cf. DA 1).   Hombres y mujeres que aman a su Iglesia católica, se sacrifican por sus familias y trabajan honradamente. Constatamos que numerosos laicos y laicas participan activa y creativamente en las diversas tareas pastorales de nuestras parroquias.   Los pobres de nuestras comunidades cristianas y de la sociedad entera serán los protagonistas   en la construcción de un país distinto y de una Iglesia en misión permanente.

2.   La misión de Jesucristo

Creemos que únicamente Jesucristo, Camino, Verdad y Vida , puede iluminar y transformar esta realidad de muerte, haciendo posible que los hombres y mujeres de hoy se conviertan, por medio del esfuerzo misionero de la Iglesia, y puedan así " someterlo todo al servicio de la instauración del Reino de la vida " (DA 366), para crear una sociedad justa, solidaria, humana y fraterna.

 

3.   La misión de la Iglesia Latinoamericana: "La Misión Continental"

La Iglesia se ha esforzado por ser fiel a la misión de Jesús: "el Espíritu del Señor está sobre mí, el me ha ungido para llevar la Buena Nueva a los pobres". (Lc 4,18) (Cf PPD 180).   Siguiendo ese modelo, la Diócesis de Jalapa es consciente que la misión es parte esencial de su identidad, llamada por el Señor a evangelizar, actuando " como fermento y como alma de la sociedad, que debe renovarse en Cristo y transformarse en familia de Dios" (DA 548).

La V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, en mayo del 2007, en Aparecida, quiso renovar para nuestros días el encargo misionero que Jesús dejó a la Iglesia, llamando a realizar la Misión Continental en todas las iglesias particulares de nuestro continente, expresando:

"Asumimos el compromiso de una gran misión en todo el Continente, que nos exigirá profundizar y enriquecer todas las razones y motivaciones que permitan convertir a cada creyente en un discípulo misionero. Necesitamos que cada comunidad cristiana se convierta en un poderoso centro de irradiación de la vida en Cristo.   Esperamos un nuevo Pentecostés que nos libre de la fatiga, la desilusión, la acomodación al ambiente; una venida del Espíritu que renueve nuestra alegría y nuestra esperanza." (DA 362 ) .

 

4.    La Diócesis de Jalapa asume el proyecto de Aparecida: las Santas Misiones Populares

Junto con los obispos de Guatemala, la Diócesis de Jalapa asume con gozo la propuesta de Aparecida.   Acabamos de celebrar la décima sexta Asamblea Diocesana en la que, en un clima de profunda eclesialidad, marcada por la oración, la comunión y la corresponsabilidad, nos reunimos para evaluar los últimos seis años de acción pastoral en las parroquias, viendo las fortalezas y dificultades al interior, así como las oportunidades y amenazas que desde fuera nos afectan; ha sido un encuentro de hermanos y hermanas en el que se aprobaron y programaron las Santas Misiones Populares como la forma concreta de realizar la Misión Continental. De esta manera creemos que nuestra diócesis será profundamente sacudida por una fuerte presencia y acción del Espíritu Santo que la convierta en una diócesis "en estado permanente de misión" (DA 551).

 

5.   Proyecto Pastoral Diocesano y las Santas Misiones Populares

En nuestra Asamblea verificamos que las Santas Misiones Populares están en armonía con el Proyecto de Pastoral Diocesano, se complementan y reclaman. De tal manera que esta tarea misionera que realizaremos por medio de las Santas Misiones Populares vendrá a impulsar y fortalecer sus cinco prioridades pastorales. Desde las mismas será posible un encuentro con Jesucristo vivo; la solidaridad con el pobre y excluido; la formación del discípulo-misionero; el impulso de una pastoral planificada; la proclamación con alegría de la Buena Nueva de la familia. Ella es descrita en el Documento conclusivo de Aparecida como: "patrimonio de la humanidad, uno de los tesoros más importantes, primera escuela de fe, espacio y escuela de comunión, fuente de valores humanos y cívicos, hogar en el que la vida humana nace y se acoge, pequeña Iglesia, formadora de discípulos-misioneros, educadora para el amor" (Cf. DA 301-303; 314-319).

 

6. Un tiempo de esperanza y gozo, conversión y apertura misionera

Este tiempo nuevo de Dios en la historia de nuestra Diócesis que estamos comenzando se abre con el gozoso tiempo del Adviento y nos llevará a la maravillosa experiencia de un nuevo Pentecostés. El camino está trazado por el Espíritu y queremos recorrerlo llenos de valor y audacia apostólicos (cf. DA 552).

  Junto con Juan Bautista y la Virgen María nos alegramos porque también hoy, por nuestro medio, como discípulos-misioneros, Cristo se sigue haciendo presente. Él es nuestra esperanza y sigue renovando todas las cosas, levantándonos por encima de nuestra miseria.

La Diócesis de Jalapa es consciente que es llamada en este tiempo de Adviento, que nos prepara para el encuentro con Jesús que nace en Belén, a ser signo y lugar de esperanza para los decanatos de Jutiapa, Jalapa y El Progreso, en un compromiso concreto de liberación que es inseparablemente gracia de Dios y libre respuesta humana. Compromiso misionero que se hace más fuerte y urgente frente a nuestros pueblos que viven una situación desesperante como la describimos anteriormente, ante tantas amenazas a su vida. Nuestros pueblos necesitan volver a encontrar el   sentido auténtico de   la vida para tener todavía razones para la esperanza.

Como miembros de esta Iglesia particular, sentimos el llamado del Señor   a un compromiso muy concreto: nuestra conversión que posibilitará la instauración del Reino de Dios en nuestra realidad.

 

  1. Agradecimiento

Agradezco a los participantes en la décima sexta Asamblea Diocesana su participación responsable. Quiero animar particularmente a los presbíteros, religiosos, religiosas y laicos que integrarán la Comisión Central Diocesana, así como las subcomisiones de los diversos sectores de los tres decanatos. Y los invito a recobrar el fervor espiritual, a conservar la dulce y confortadora alegría de evangelizar.   Participen con un ímpetu interior que nada ni nadie sea capaz de extinguir, siendo ministros del Evangelio cuya vida irradia el fervor de quienes han recibido la alegría de Cristo y aceptan la tarea de anunciar el Reino de Dios (cf DA 552; EN 80).  

Agradezco a todos los hermanos y hermanas de esta diócesis, que como bautizados toman en serio su misión profética, sacerdotal y real, sintiéndose también ellos protagonistas de esta misión evangelizadora,   sobre todo con un compromiso serio de oración tanto personal como familiar y comunitaria.

 

8. Convocatoria

Como Obispo de la Diócesis de Jalapa CONVOCO a los laicos y laicas, personas de vida consagrada y presbíteros, así como a las parroquias y las comunidades cristianas, a las familias y los movimientos, a jóvenes y niños y a toda persona de buena voluntad a entrar activa y decididamente en esta dinámica misionera que iniciaremos en enero de 2010 y concluiremos en la solemnidad de Pentecostés, el 19 de mayo de 2013.

Queremos vivir la misión en comunión, no aisladamente.   Juntos participaremos con entusiasmo de la misión de Jesús: "También en las demás ciudades debo anunciar la buena noticia de Dios, porque para esto he sido enviado" (Lc 4,43) , poniéndonos al servicio del Reino de Dios; hablando de la Buena Nueva, sin agredir ni imponer, rompiendo barreras y derribando prejuicios; soñando con una vida plena para todos, en medio de una realidad que tiene luces y sombras; enarbolando en medio del pueblo las banderas de la ética, de la verdad, de la honestidad, de la comunión, del perdón.

 

  9.   A ejemplo de María: primera discípula y misionera.

Invocamos a la Virgen María, Patrona de la diócesis, bajo la advocación de Nuestra Señora de la Expectación.   Confiamos a Ella -primera discípula y misionera al servicio de la vida, del amor y de la paz- el nuevo impulso que brota en nuestra Iglesia particular de Jalapa, a partir de la décima sexta Asamblea Diocesana de Pastoral que hemos celebrado.

Que María interceda por nosotros y nos acompañe en esta hora de gracia; nos enseñe a meditar en el corazón todo lo que nos anuncia acerca de su Hijo (cf. Lc 2,19) y nos oriente para realizar todo lo que Él diga (cf. Jn 2,5). Que como Ella estemos disponibles con plena docilidad para la realización del Reino de Dios.

Jalapa, 29   de noviembre de 2009, primer domingo de Adviento.

 

+ Mons. Julio Cabrera Ovalle

OBISPO DE JALAPA