Querido Padre Octaviano:

Monseñor Julio Cabrera, el presbiterio de la Diócesis de Jalapa y los fieles de esta comunidad Cristiana de la Santa Cruz que representan a los  de toda la Diócesis, le damos gracias a Dios por los 90 años de vida que le ha concedido y de una  manera muy especial le damos gracias por el don tan grande del Sacerdocio.sss

  • El padre Octaviano, queridos hermanos, fue ordenado sacerdote el 27 de junio de 1943 en Italia.
  • Fue nombrado capellán militar en agosto de ese mismo año en tiempos de la II guerra mundial, cargo que desempeñó durante un año y medio, también en ese tiempo estuvo 9 meses en un campo de concentración por sus ideas facistas.
  • Llegó a Buenos Aires en agosto de 1948 y ejerció su Ministerio Sacerdotal 12 años en la Frontera de Paraguay con Argentina.
  • Vino a Guatemala y constantemente a Moyuta en 1963 cuando el Padre Clemente Procopio, también franciscano, era párroco de aquella comunidad.
  • Algunos años después Monseñor García creó la parroquia de Jalpatagua donde lo nombró a él como su primer párroco, estuvo al frente de ella 12 años.
  • Estuvo en Toronto, Canadá durante año y medio a su regreso fue nombrado párroco de San Cristóbal, Jutiapa donde estuvo tres años y luego fue nombrado párroco de Moyuta donde se encuentra actualmente.

 

Padre Octaviano después de agradecerle a Dios, le agradecemos también a usted su ejemplo de Sacerdote entregado al servicio de los demás, no cabe duda que ha sido uno de los grandes misioneros que ha llegado a nuestra diócesis de Jalapa, haciendo realidad lo que los Obispos han acentuado en Aparecida a cerca de la Misión. Seguramente su ejemplo de Misionero de Jesús ha servido de inspiración para que muchos pudieran seguir al Señor, aceptando el llamado para trabajar en su viña como sacerdotes, religiosos o laicos comprometidos.

Como ejemplo de buen misionero ha recorrido muchos lugares del departamento de Jutiapa y lo hizo a pie, a caballo o en carro, cuando los caminos y las carreteras eran muy malas, no le importó el frío ni el calor, el agua ni el polvo, etc.

Muchos se preguntarán ¿y el carácter? Y estoy de acuerdo. Ciertamente tiene un carácter difícil, pero no imposible de entender y comprender; a pesar de todo lo que pueda pensarse, como se lo dije cuando cumplió sus bodas de oro sacerdotales “usted Padre Octaviano tiene un corazón de Oro”, sólo que hay que saberlo descubrir.

Sus dotes de buen escritor y orador han quedado de manifiesto en su famoso periódico “Cruz en el Valle” e incluso en sus homilías. Gracias Padre Octaviano por ser un buen sacerdote, trabajador, responsable, desinteresado, en pocas palabras un Buen Misionero de Jesús.
Gracias por ser un buen anfitrión cuando uno llega a su casa aunque lo regañe por no avisarle antes. Por todo esto y mucho más que no he dicho que Dios lo Bendiga y la Inmaculada lo protejan siempre.

Padre Mariano Ordóñez Pérez

 

www.diocesisdejalapa.org -- Todos los derechos reservados -- ©Diciembre 2009