PREGÓN

COLOCACIÓN Y BENDICIÓN DE LA PRIMERA PIEDRA DE LA RESIDENCIA EPISCOPAL DE LA FUTURA DIÓCESIS DE JUTIAPA

Tres   mil años después de que en este valle llamado Xochilapan o Río   de las Flores, habitaban pueblos descendientes de los Xincas y los Mayas.

Dos mil años después del nacimiento de Jesucristo, el Hijo de Dios Padre y de la Santísima Virgen maría;

Quinientos dieciséis años después de la llegada de los españoles a nuestras tierras

Cuatrocientos sesenta años después de haberse celebrado la primera   Eucaristía en esta tierra tan hermosa que Dios nos ha dado y haber declarado patrón del pueblo a san Cristóbal  

Doscientos veinte años después de la fundación de la parroquia de san Cristóbal Jutiapa;

Sesenta años después de la llegada de los primeros frailes franciscanos, Cirilo Moriso y Clemente Procopio, de la Provincia de la Inmaculada de Nueva York, a Jutiapa

Cincuenta y siete años después de la creación de la diócesis de Jalapa y de la llegada de su primer obispo Mons. Miguel Ángel García Araúz.

Durante el pontificado de Benedicto XVI; siendo el tercer obispo de la Diócesis de Jalapa Mons. Julio Edgar Cabrera Ovalle;

Durante el Gobierno del Señor Presidente de la República de Guatemala Don Álvaro Colom Caballeros; siendo Gobernador del Departamento de Jutiapa el Señor Carlos Amílcar Hernández Aguilar y alcalde interino del Municipio el señor Lisandro Salazar

En presencia del presbiterio de la diócesis de Jalapa y ante numerosos fieles cristianos provenientes de todas las parroquias del Departamento de Jutiapa, después de la solemne celebración eucarística se procedió a la bendición y colocación de la primera piedra de la residencia episcopal, el sábado 12 de abril, del año del Señor, 2008, víspera del IV Domingo de Pascua, Domingo del Buen Pastor

Bendecimos a Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que por su gran misericordia, en esta hora decisiva de la historia, nos convoca, cuando lo decida el Papa Benedicto XVI, a ser su pueblo elegido en la futura diócesis de Jutiapa.

Ponemos esta obra que llegará a ser la casa del futuro obispo, nuestro padre y pastor, amigo y hermano, bajo la maternal protección de María Inmaculada y de San Francisco de Asís.